La crítica a las maestras…

Hoy voy a hablarte de la crítica a tu trabajo con los niños.

Cuando iniciamos en la escuela bíblica o dominical, lo hacemos porque tenemos un llamado. Un sentir que nos grita desde el fondo de nuestro ser, que debemos estar ahí.

Al principio todo es lindo, sentimos que caminamos entre algodones, y no vemos ningún tipo de falla, pero…

Con el correr del tiempo empezamos a sentir que algo no anda del todo bien. Pensamos que puede ser cansancio, otras veces escuchamos ciertos comentarios y los dejamos pasar, pero nos comenzamos a desanimar.

Perdemos las ganas de ser las primeras en llegar, comenzamos a sentir tristeza, hasta creemos que es nuestra culpa por hacer las cosas mal. Pero la culpa no siempre es nuestra. El desánimo viene a causa de la crítica a nuestro trabajo.

Entonces, por que pasa esto?

Hay 2 razones puntuales por las que hay personas criticando:

  1. Sienten celos y quieren estar en tu lugar; hacen que dudes o falles con los malos consejos que te dan, y termines abandonando, o en el peor de los casos, que les permitas que ingresen sin llamado y sin permiso de Dios, y destruyen una obra perfecta del ministerio.
  2. O No tienen nada mejor que hacer; que meterse en tu trabajo. Y siempre lo van a saber hacer mejor que vos. Siempre van a tener respuesta para todo. Y te van a querer hacer ver como una tonta.

Esto aplica a personas de todas las edades, mayormente mujeres. Lamentablemente hablando. Pero estoy aquí para ayudarte a superarlo.

Que hacer?

Lo principal es saber que si estamos en la escuela bíblica infantil, es porque Dios confía en nosotras. El nos puso ahí, nos llamó y por lo tanto sabe que ese es nuestro lugar.

Críticas habrá siempre, de nuestros semejantes, de ciertas madres, o de cualquiera que quiera hacer nuestro trabajo mejor que nosotras.

También puede darse el caso, de que los niños critiquen lo que hacemos, y digan que se aburren en nuestras clases, o que no asistan más a la escuela bíblica.

Muchas veces estas críticas nos desaniman y hacen que perdamos las ganas de seguir trabajando con niños. Pero no son más que pruebas a nuestro carácter. y debemos ser fuertes y defender nuestro ministerio. Quien sino nosotras debemos luchar por ese lugar que nos dio el Señor.

En este ministerio se debe nadar contra la corriente, pero respetuosamente debemos hacer valer nuestra opinión. Escuchar consejos, y tomar lo bueno y desechar lo malo.

Si las críticas no desisten, o se incrementan, a tal punto que entorpecen nuestro trabajo; debemos hablar con nuestro líder o pastor, para encontrar una solución o incluso disciplinar si es necesario a quien lo requiera.

 


Que pasa si el problema soy yo?

Existe la posibilidad de que estemos equivocadas y hagamos las cosas mal, en cuyo caso debemos orar, ayunar y buscar dirección de parte de Dios. Como darnos cuenta?

Estamos haciendo las cosas mal si:

  • nos llaman la atención porque descuidamos nuestra clase: llegamos tarde, no oramos antes de empezar, no nos reunimos con nuestras colaboradoras o demás maestras, nunca estamos a disposición cuando nos necesitan, faltamos sin avisar, o faltemos mucho sin justificación;
  • enseñamos sin preparación: no conocemos el material, hacemos las cosas en el momento, somos desorganizadas, ponemos a jugar a los niños o les mostramos una película solo porque no preparamos clase (y todas las clases repetimos ese comportamiento),
  • interrumpimos la clase para ocuparnos de niños pequeños: (hijos, sobrinos, parientes o cualquier niño) si este es el caso debemos tener colaboradores, para que la clase no sea interrumpida, ya que es una falta de respeto total hacia tus alumnos y hacia el ministerio; y tarde o temprano los demás niños abandonaran las clases o te quitará tu lugar alguien que esté disponible para el trabajo.
  • nos exhortan o disciplinan y nos quitan como maestras, y en rebeldía seguimos estando al frente: aun sabiendo que no estamos espiritualmente preparadas porque estamos en desobediencia, y aun así queremos hacer nuestra voluntad, contra viento y marea. Eso esta mal. Debemos aceptar la disciplina y restaurarnos para poder seguir adelante con el ministerio de niños.

Como solucionarlo?

Si tu caso es que te acabas de dar cuenta que estas haciendo las cosas mal, y no que tenés personas que te critican a tu alrededor, sino que quieren abrirte los ojos sobre tu situación equivocada, es necesario que te pongas a cuentas con el Señor para que puedas salir adelante y restaurar tu vida y tu ministerio. Y te aconsejo que lo hagas cuanto antes, para que seas una sierva útil, en las manos de Dios.

Por otro lado si estas haciendo las cosas bien, pero las personas a tu alrededor te están desanimando con sus criticas, mi consejo es que ores, ayunes y hables con tu líder, para encontrar una solución; en caso de no encontrar solución y que las cosas empeoren, ora, pedí dirección al Señor y si es necesario cambia de iglesia.

Es duro decirlo pero hay demasiado desorden en algunas congregaciones, y no tiene que ver con Dios, sino con la falta de Dios. Por lo que las puertas se te abrirán o se te cerraran para que encuentres tu lugar en el cuerpo de Cristo.

Este escrito es largo, lo sé. Y te agradezco si lo leíste todo. Tan solo quiero llevarle claridad a tu mente, para que si estas pasando por una situación similar, sepas lo que tenes que hacer. Todo tiene solución. Dios tiene el control de todo lo que pasa en nuestras vidas.

Te deseo que tengas un bendecido día, y que disfrutes de la tarea de enseñar la biblia a los niños.

Saludos, y comparte este post si te sirvió. Te lo agradezco.

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