Aún estamos de pie. Ningún virus nos pondrá de rodillas.

Han pasado meses, desde que escribí una última entrada en este blog, lo se y me disculpo. Podría poner excusas pero no lo haré, no tenía ganas de realizar contenido.

Lo cierto es que terminó el año 2019 y no fue un buen año, pero todos teníamos la esperanza de que este 2020 fuera mejor. Cosa que no sucedió, este año se volvió peor para muchas personas y no solo fue a nivel nacional, sino que es peor a nivel mundial. Creo que nadie jamas paso algo similar a una cuarentena, y mucho menos una cuarentena tan extensa como la que llevamos en Argentina mi país (más de 100 días) ya vamos por el dia 130 si no me equivoco.

No hablare acerca del virus, estoy segura que todos estamos hartos de oír sobre el; por lo que me concentrare en hablar sobre el aislamiento que en mayor o menor medida, todos soportamos casi a nivel mundial. Toda la normalidad que conocíamos, se ha ido. El distanciamiento social nos impide realizar todo tipo de actividades como reuniones de cualquier tipo, salidas en grupo, visitas al cine, museos, asistir a la escuela o a la universidad. los grupos de más de 10 personas no están permitidos.

La vida normal de hasta hace unos meses, ya no existe. Y ello nos toca de cerca ya que como cristianos no podemos asistir a la iglesia y las escuelitas bíblicas tampoco se pueden llevar a cabo. Todo esto genera sufrimiento, molestia e incluso tristeza no solo a los adultos, sino en especial a los niños y adolescentes.

 

¿Qué es lo más importante ahora?

Es por ello que debemos ocuparnos de los más jóvenes de la población, su ánimo, su estado espiritual y su educación bíblica. Porque la lógica nos indica que estando en su casa, la mayoría de los niños no abrirá su biblia para aprender por su cuenta. Y aquí entramos en la ardua tarea de enseñarles a distancia desde nuestra casa.

Tenemos en nuestra contra a varios enemigos: el cansancio, el desánimo, la tristeza y todo lo que puedan adquirir a través de internet que los distraiga: redes sociales, vídeos online, juegos. Debemos sortear todas esas dificultades para intentar enseñarles algo que les sirva a sobrellevar toda esta locura de la nueva normalidad. Porque la realidad es que no podemos enseñar en este momento clases super elaboradas. Pero tampoco debemos irnos al extremo de no darles enseñanzas.

Hay que tomar en cuenta que todos los niños y adolescentes, en donde se haya decretado cuarentena, están estudiando en su hogar, lo que implica que tienen obligaciones y no disponen de tanto tiempo a pesar de que están en sus hogares, por lo que si les vamos a enviar enseñanzas, estas deben ser cortas. No podemos sobrecargarlos más de lo que ya están, entonces ahí debe aparecer nuestro ingenio creativo para darles lecciones que les sirvan a sobrellevar este encierro y que les den esperanza para el futuro.

 

Mis aportes

Cuando surgió el tema del aislamiento obligatorio, muchos maestros, sitios web y grupos de todo tipo, comenzaron a compartir material gratuito en todas partes. Muchas empresas que daban contenido de pago, lo habilitaron gratis para que los niños no se aburran en casa. Hubo una explosión de contenido en todas las plataformas, desde vídeos a películas y descargables en pdf. Había recursos por todos lados y a mi parecer no había algún extra que yo pudiese aportar, por lo que di un paso al costado y sentí que debía dejar que los demás siguieran en su tarea de compartir.

Pasados algunos meses sentí que podía aportar películas cristianas infantiles a quien quisiera verlas en sus redes sociales, sin costo alguno. Y me dedique a eso estos últimos meses. Pero de repente volví a recibir mails y mensajes pidiéndome ayuda para ciertos temas. Y la realidad es que quise buscar una alternativa, ya que los grupos de facebook no poseen una interfaz agradable a la hora de impartir enseñanzas. Todo lo que se comparte si no tiene interacción, se queda abajo del grupo y lo que si recibe interacciones aparece por encima, por lo que el contenido se desordena y de esa forma es muy difícil dar enseñanzas por capítulos o cosa similar. Así que encontré la alternativa, una plataforma que estuvieron usando mis hijos para estudiar sus clases escolares: Google Classroom

Mis aportes serán desde ahí. Recibiré consultas, les compartiré material, lo único que necesitan es una cuenta de Gmail. Si son usuarios de Youtube y tienen cuenta ahí, pueden usar ese mail para ingresar a classroom.

Les dejare los enlaces vía navegador y también pueden instalarse la app para celulares. es muy sencillo, les doy el código de la clase lo ingresan y listo, estaremos en contacto desde ahí.

Claro esta también pueden enviarme mensajes a través de mail a contacto@aprendiendodelmaestro.com pueden enviarme mensajes a mi Instagram @rebeca_aprendiendodelmaestro o en mi pagina de facebook

Envío enlaces para ingresar a classroom

Desde navegador
https://classroom.google.com/h

Desde playstore
https://play.google.com/store/apps/details?id=com.google.android.apps.classroom&hl=es_AR

código para ingresarmg2nvg3


Otro recurso que he estado compartiendo son peliculas cristianas infantiles. Las he publicado en instagram TV, facebook y youtube.

IGTV: https://www.instagram.com/rebeca_aprendiendodelmaestro/channel/?hl=es-la

Facebook: https://www.facebook.com/aprendiendodelmaestro1

Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCUOvd1hCRp5Z8Prv8IOPDmA

 


Que Dios los fortalezca en esta etapa de incertidumbre y distanciamiento social. Muchas Bendiciones.

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